martes, julio 11, 2006

MEMORIA Y RECONSTRUCCIÓN DE LA PAZ (επ)

Este es el título tan sugerente se le ocurrió a Rosa para celebrar unas Jornadas sobre la recuperación de la memoria. Este está siendo un debate de cierta intensidad en nuestro país, máxime cuando el Parlamento español ha aprobado la Proposición de Ley sobre la declaración del año 2006 como Año de la Memoria Histórica. (122/000180) ... y el Parlamento Europeo ha condenado el golpe de estado franquista.

La transición política española consiguió de forma negociada, paulatina y pacífica un grado importante de consolidación de la democracia. Sin embargo no esclareció las responsabilidades del golpe de estado y de la dictadura franquista, ni depuró las responsabilidades de los golpistas nis su aliados, ni restauró los daños causados a las víctimas. Todo lo que representa, sobre todo, un daño grave para la memoria, que debe evitar que hechos similiares ocurran en más ocasiones. También para la historia de la que debemos aprender sobre los procesos de democratización, de justicia y de equidad y la resistencia de la violencia, los golpes de estado, la guerra y la represión, para preservar los intereses de determinados grupos frente al conjunto de la población.
La memoria es imprescindible para construir futuros de paz. Una memoria «como un procedimiento para restaurar la justicia ante acontecimientos violentos que han afectado a la humanidad ..., así como la firme creencia en la posibilidad de generar futuros más justos y pacíficos a partir de la experiencia del pasado ... un procedimiento culturalmente diverso de generar narrativas comunes que traten de explicar y permitan asimilar y superar experiencias colectivas dolorosas ... Recuperar la diversidad y los aspectos comunes de la memoria colectiva desde diferentes culturas y sociedades y su utilidad en los procesos de reconstrucción de la paz tras acontecimientos traumáticos colectivos».
El punto de vista abierto, no sectario, autocrítico que se mantuvo a lo largo de todas las jornadas le imprimió un carácter edificante. Desde las conferencias de Llum Quiñonero (Nosotras que perdimos la paz) y Angel del Río (El canal de los presos (1940-1962). Trabajos forzados: de la represión política a la explotación económica), el talante y el compromiso de todos los participantes ayudó a que todo fuera bien. Joan Ramón, Tatiana, M'Baré, Nadav, Michael, Mirjana, Hilario, Francisco, Diana, Nicolasa, Ana Teresa, Carlos, Enrique, Juan Francisco, Greg, Mariam, Fina, Daniel y más personas cotribuyeron a que asi fuera. La complicidad colaborativa de todos nos ayudó a aprender mucho más de lo esperado. [La foto es una de la exposición de Jonathan Moller]

2 comentarios:

Angel dijo...

Ciertamente fueron unas jornadas muy edificantes por la heterogeneidad y diversidad de miradas científicas hacia un tema tan complejo; y por la calidad de los y las participantes que proyectaron un enorme sentido ético y de compromiso a sus quehaceres académicos. Además, a diferencia de otros cursos, jornadas, seminarios... de temática similar, todos los aspectos debatidos y tratados entroncan con las preocupaciones vigentes y actuales que se plantean en el seno de los movimientos sociales que luchan por extender socialmente determinadas políticas de la memoria de las víctimas.
Parece ser que se está pergeñando la publicación de las ponencias. Será una buena herramienta y un buen paso hacia adelante. Mis felicitaciones y ánimos al IPC de Graná.
Saludos desde la tórrida Sevilla.
Ángel

Anónimo dijo...
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