lunes, enero 13, 2014

EL CUERPO, LAS MARIPOSILLAS Y LAS ENDORFINAS (∑π, επ)

Nuestro cuerpo tiene muchas limitaciones, la fragilidad es lo que mejor representa todas estas deficiencias que fundamentalmente vienen dadas por la complejidad, a la que nos adaptamos lo mejor que podemos; que dicho sea de paso es bastante bien, de ahí todos nuestros privilegios. Poco a poco vamos descubriendo la importancia de nuestro cuerpo, no somos nada si él, un insignificante resfriado (gripa), cuando al fin al cabo unos de tantos bichos unicelulares deciden tener mas presencia en nuestro interior, nos hace sentirnos pequeños. El cuerpo es el soporte físico-biológico de nuestro ser, no existe mente sin cuerpo, ni viceversa. La dualidad cuerpo-mente nos puede hacer daño, puede hacer aguas, por varios lados, pero eso es tema para otro día.
En el interior de mi cuerpo, cerca del corazón, decidieron aletear unas mariposillas de vida alegre, alimentadas por algún que otro voltio perdido. Las precauciones que he debido tomar me han servido mucho para reflexionar, para tomar mas conciencia de la necesidad de conocer mi físico, quién soy, para cuidarme mas. Ahora el señor especialista en mariposillas me ha dicho que el hábitat en el que ellas viven está muy bien por lo que no es necesario medidas especiales. Había una duda de si la práctica deportiva era buena para ellas. Tengo que confesar que decidí resistir con el deporte, con las endorfinas que me genera, con el hedonismo, a pesar de que los especialistas no lo tenían muy claro. Hoy me siento muy reconfortado, el modelo de vida por el que me inclino parece que ayuda a que las mariposillas vivan mejor y yo también.
La foto es de hace unos días en la balsa alta, al fondo la muela, ... después he salido varias veces en Granada, por el Llano de la Perdíz, voy lento, pesado, pero contento.

2 comentarios:

Mugnozzi dijo...

Siempre has sabido vencer a tu cuerpo haciéndolo tu aliado y trabajando juntos, aunque la experiencia decía que debías dejarle que te tiranizase. Parecía que él era el fuerte, aunque su objetivo fuera limitar tu vida y condenarte ( la persona en general) y condenarse (al propio cuerpo en particular) a la debilidad.

Es un ejemplo que seguro que aplicas en tu trabajo por la paz, pero que no está de más el subrayar.

Francisco José Alfaro Pareja dijo...

Excelente Paco, yo coincido contigo. Creo que con el deporte tanto tu como las mariposillas estarán mejor,mejor y mejor.