martes, julio 08, 2014

EL VIAJE DE IDA Y VUELTA DE LA VIRGEN DE COPACABANA Y DE LUCHO (∑π, επ)

La historia es la siguiente Luis Adolfo Flores (Lucho), aimara, boliviano, de la Universidad Pública del Alto, llegó a la Universidad de Granada hace aproximadamente tres años para realizar la tesis doctoral -ya finalizada-. durante este año hemos aprendido mucho de él, de su sabiduría indígena. Una de las cosas que ha hecho es redescubrirnos la Virgen de Copacabana que hay en la catedral de Granada.
Copacabana fue evangelizado y catequizado por los padres dominicos a partir de 1539 y como orden mariana propagó el culto a la Virgen. Según cuenta la tradición ante las malas cosechas y otros infortunios los indígenas quisieron ganarse la ayuda de la Virgen de la Candelaria que terminó en transformarse en la Virgen de Copacabana se inició en 1583 en el pueblo de Copacabana, es uno de los cultos más antiguos de la Virgen Maria, lugar de peregrinación. Después fue seguida en Argentina, Brasil, Colombia y Perú, Venezuela y España (Rubielos AltosCuenca).
Años después, Juan Manuel Moscoso y Peralta, nacido en Arequipa, Perú, obispo de Córdoba del Tucumán y Cusco, tuvo que venir a la península, en 1784, después de haber mediado en la rebelión encabezada por Túpac Amaru II. Aclarado su papel fue nombrado arzobispo de Granada y como tal ordena la ornamentación de un capilla en la Catedral de Granada, la primera a la derecha desde el pie de la Catedral. La talla de vestir (una estructura de madera, con cabeza, manos y pies tallados o modelados en pasta) por María y su hijo con rostros negros.

Al igual que sucede con los cantes flamencos de ida y vuelta (GuajirasColombianasPetenerasRumbasMilonga y Vidalita) que fueron a América para volver revitalizados, la Virgen también hizo ese camino. Lucho ha emprendido el viaje al revés, vino de Bolivia a Granada y, tras leer su tesis doctoral, volverá crecido y empoderado personal y académicamente. Confiamos mucho en los frutos de esta experiencia.

NB: véase la curiosidad antropológica que en el viaje de ida y vuelta la imagen de Copacabana es blanca, o al menos así aparece en la imagen) y la de Granada tanto la María como su hijo son negros.

1 comentario:

Gerardo Pérez Viramontes dijo...

Lo interesante de pensar la paz como imperfecta ayuda a descubrir cómo lo humano es contradictorio, ambiguo, rico de significados. Una Virgen que sale de España y regresa transformada por su contacto con la realidad americana. ¡Maravilloso! Gracias Paco por compartir el trabajo de Lucho. ¡Felicidades Lucho por tu investigación!