sábado, enero 07, 2006

SOMOS TERRIBLEMENTE AFORTUNADOS POR ESTAR AQUI ...


... y en el "somos" quiero incluir a todos los seres vivos. Llegar a generar cualquier tipo de vida, sea la que sea, parece ser todo un triunfo de este universo nuestro. Como humanos somos doblemente afortunados, claro. No sólo gozamos del privilegio de la existencia sino también de la capacidad singular de apreciarlo e incluso, en muchisimos sentidos, de mejorarla. Este razonamiento esta en la pagina final del libro de divulgación científica "Breve historia de casi todo" escrito por Bill Bryson (Círculo de lectores, 2003). Lo acabo de terminar de leer en estas vacaciones. He disfrutado bastante con el. Todavía conservo un cierto regusto por los temas científicos después de mi bachillerato de ciencias.
Tras repasar los conocimientos sobre la historia del cosmos nuestra fortuna es indiscutible... 140.000 millones de galaxias, 10.000 billones de planetas; ... el sistema solar; la tierra; los átomos -todas las cosas están compuestas por ellos (formando parte de las estrellas y de otros organismos, y que después se "reencarnaran" de nuevo en cualquier ente del universo)-; las moléculas; las proteinas -200.000 tipos en nuestro interior; el ADN, "la molécula más extraordinaria de la tierra" ... la vida; las bacterias que fueron durante 2.000 milllones de años fuera la única forma de vida -1000.000 trillones dentro de cada uno de nosotros-; las células -10.000 billones en nuestro organismo-; cerca de dos millones de especies; ...
Es muy llamativo que esta conclusión -el privilegio de ser humano-, de disfrutar de este grado de complejidad sea claramente percibido por biólogos, genetistas y evolucionistas y sin embargo parezca diluirse en los pensadores sociales. Aunque también esta fuertemente arraigada en sabidurías, filosofías y religiones ancestrales. Es un "lapsus" trágico e imperdonable de los intelectuales. La consecución de futuros mejores depende del reconocimiento de nuestro pasado. Aqui el tiempo nos juega una mala pasada. Un tiempo antropocéntrico vanidoso -medido desde nosotros- que se olvida de que somos parte del universo y nos depara un futuro demasiado incierto. Sin embargo, desde la humildad de nuestra posición en el uni(multi)verso tenemos mayores posibilidades de vivir nuestros conflictos y de convivir con todos nuestros compañeros de viaje.

7 comentarios:

edprehiem88122947 dijo...
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y dijo...
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Umma1 dijo...

Hombre, eso de creernos los afortunados del universo...
A mí, qué puedo decirte, lo menos, me da una verguenza atroz.
Verás, amo la naturaleza y la observo detenidamente. No he visto especie que cometa tantos errores.
Y si continuamos abonando el narcisismo, en tiempos donde parecemos depender más que nunca del espejo, vamos al muere.
Mis saludos

Anónimo dijo...

EL ANTROPOMORFISMO.- influencia en la interpretación de las formas expresivas. Un ser inteligente cuya naturaleza fuese totalmente diferente de la de un objeto no podría percibir nada de ese objeto. En efecto, para el ser inteligente, percibir es comunicar en cierto modo con su objeto, es decir, tener algo comun con él; equivale pues a no ser completamente diferente de él.Siendo asi no podemos conocer las esencias latentes, los interiores expresados por las formas, más que con arreglo a nuestra propia esencia, y solamente conocemos de esos interiores lo que con aquélla tienen de común.Pues bien, la modalidad interna de percepción de nuestra esencia se llama conciencia, y, por tanto, lo poco que de las esencias latentes podemos conocer nos es proporcionado por lo poco que de nuestra esencia nos enseña nuestra propia conciencia. Y como solamente en nosotros tenemos acceso inmediato a la esencia viva, sólo nuestra propia esencia puede servirnos de término de comparación para apreciar la de los demas. Pero hay que tener el mayor cuidado para no atribuir nunca a la esencia expresada más que la parte que le corresponde en su comunidad de naturaleza con la nuestra. EL tipo que la conciencia nos proporciona tiende pues a reemplazar el verdadero concepto de las esencias ajenas, a acrecentarlas, a invadir de esta forma el mundo y a hacerlo hombre, a humanizarlo bajo una infinidad de formas diferentes.EL ANTROPOMORFISMO se injiere espontaneamente en nuestra manera de contemplar la Naturaleza. De esto resulta que muy pocas veces interpretamos con exactitud lo externo de los objetos. Por eso este fenómeno intelectual, que engendra todos los errores metafísicos, todas las leyendas religiosas y las más encantadoras ficciones de la poeía, se llama ANTROPOMORFISMO.Disculpame.RAPIDA.

Anónimo dijo...

EL ANTROPOMORFISMO.- influencia en la interpretación de las formas expresivas. Un ser inteligente cuya naturaleza fuese totalmente diferente de la de un objeto no podría percibir nada de ese objeto. En efecto, para el ser inteligente, percibir es comunicar en cierto modo con su objeto, es decir, tener algo comun con él; equivale pues a no ser completamente diferente de él.Siendo asi no podemos conocer las esencias latentes, los interiores expresados por las formas, más que con arreglo a nuestra propia esencia, y solamente conocemos de esos interiores lo que con aquélla tienen de común.Pues bien, la modalidad interna de percepción de nuestra esencia se llama conciencia, y, por tanto, lo poco que de las esencias latentes podemos conocer nos es proporcionado por lo poco que de nuestra esencia nos enseña nuestra propia conciencia. Y como solamente en nosotros tenemos acceso inmediato a la esencia viva, sólo nuestra propia esencia puede servirnos de término de comparación para apreciar la de los demas. Pero hay que tener el mayor cuidado para no atribuir nunca a la esencia expresada más que la parte que le corresponde en su comunidad de naturaleza con la nuestra. EL tipo que la conciencia nos proporciona tiende pues a reemplazar el verdadero concepto de las esencias ajenas, a acrecentarlas, a invadir de esta forma el mundo y a hacerlo hombre, a humanizarlo bajo una infinidad de formas diferentes.EL ANTROPOMORFISMO se injiere espontaneamente en nuestra manera de contemplar la Naturaleza. De esto resulta que muy pocas veces interpretamos con exactitud lo externo de los objetos. Por eso este fenómeno intelectual, que engendra todos los errores metafísicos, todas las leyendas religiosas y las más encantadoras ficciones de la poeía, se llama ANTROPOMORFISMO.Disculpame.RAPIDA.

Francisco A. Muñoz dijo...

Estamos condenados a que "el ser humano sea la medida de todas las cosas", a practicar el antromorfismo. Quizás no tengamos otra posibilidad de apreheder lo que nos rodea. En cualquier caso habrá que ser muy vigilantes con los destellos cegadores. Con los espejismos que convienten el conocimiento del mundo a traves de nosotros en la creencia que somos el centro del universo. Entonces habremos dado un salto, aparentemente corto pero trágico, del antromorfismo a antropcentirmo

Francisco A. Muñoz dijo...

Estamos condenados a que "el ser humano sea la medida de todas las cosas", a practicar el antromorfismo. Quizás no tengamos otra posibilidad de apreheder lo que nos rodea. En cualquier caso habrá que ser muy vigilantes con los destellos cegadores. Con los espejismos que convienten el conocimiento del mundo a traves de nosotros en la creencia que somos el centro del universo. Entonces habremos dado un salto, aparentemente corto pero trágico, del antromorfismo a antropcentirmo. En este caso será más dificil disculpar y perdonar.