jueves, agosto 11, 2005

LAS CAMPANAS

Hace algún tiempo leí como un “rimpoche” utilizaba las campanas de Europa para concentrarse y hacer meditación. De esta manera reemplazaba las llamadas que se realizaban en los países budistas. Cuando estaba en América, las campanas eran reemplazadas por los aviones –por ejemplo-. Quedé sorprendido, el avión símbolo último de la tecnología era utilizado como señal para el recogimiento. De una manera consciente y liberalizadora se “reinterpreta” las señales, se rompe la cadena lógico argumental, se reconstruye y reemplaza por otra más armónica.
Qué hacer cuando se pueden oir los campanarios de las iglesias o de los relojes de cualquier pueblo de Andalucía. Todo es aparentemente más fácil sobre todo a partir de que nos damos cuenta de que están presentes, de que replican. Las campanas son un método de comunicación precapitalista, sin electricidad, sin teléfono, sin radio, sin televisión, sin internet. Ellas son emisoras de señales que tienen que ser identificadas por los receptores. Quizás por todo ello merezca reconocerlas, conservarlas, ya que el uso de las campanas ha estado ligado, desde tiempos remotos, al aviso de cualquier acontecimiento más o menos notable –la Iglesia las incorporó algo más tarde (parece que entre los siglos VII y IX).
Son un instrumento musical en forma de copa invertida, que se divide en tres partes, a saber: jubo, copa y badajo, este último golpea a la copa de bronce -de diversas dimensiones y aleaciones, por lo que da diversos sonidos. Con la variación de los ritmos y la combinación de diversas campanas se obtienen diversas melodías se puede reconocer diversos mensajes y significados. Siempre cabe la posibilidad de interpretar a través de las campanas –al igual que con la música- una invitación de otros seres humanos a la conciencia, a compartir y, porque no, a la armonía. Fácil: primero reconocerlas, oirlas, escucharlas, segundo tomar conciencia de sus mensajes, disfrutarlas. El "veraneo" es una buena ocasión para reestablecer una buena relación con ellas.

1 comentario:

Emilio Morales B. dijo...

Cuando te leo 'suenan campanas de paz'. Que bonito Paco. Cuando estés visible avisa que tomemos un café, por favor.