sábado, febrero 05, 2005

COMITÉ INTERNACIONAL PARA LA DEFENSA DE TAYSIR ALONY

Madrid, Circulo de Bellas Artes, sala Valle Inclán repleta, lunes 31, 17 h. Intervinieron muchas personas, muchos personas de origen árabe con diversas nacionalidades, entre ellas la española y cinco o seis españoles entre los que tuve la suerte encontrarme. Varias cosas me llamaron la atención. Primera la visión tan bondadosa que teníamos todos sobre Taysir. Si teníamos alguna duda, confirmamos que Taysir es una buena persona; segunda el carácter moderado de todas las intervenciones, ninguna fue exaltada aunque el auditorio se pudiera prestar a ello; tercera el reconocimiento de madurez del pueblo español tras los atentados del 11M, entre otras cosas para distinguir que los terroristas lo eran por su fanatismo y no por su nacionalidad o religión; cuarta y última, la dificultad para esclarecer la inocencia de Taysir y otros procesados solamente por unos indicios que si se aplicasen, por ejemplo, en el país vasco llevaría a prisión a cientos de miles de personas (todas aquellas que hayan tenido relación con algún condenado o acusado de pertenecer a banda armada). Yo, que estaba acompañado de mi compañera Beatriz Molina, expliqué cual era la impresión de persona moderada y pacífica que teníamos en el Instituto de la Paz y los Conflictos de Taysir.

En occidente, se manifiesta una gran paradoja entre la «alianza» y el «choque» de culturas y civilizaciones, un «conflicto» construido a lo largo de años y años de historia, que nos costará años clarificar y al que hay que dedicarle especiales energías por lo intrincado de las circunstancias y argumentos. En España, en Andalucía, en Granada -donde yo vivo- la proximidad nos da mayores facilidades y nos exigen mayores responsabilidades para favorecer el diálogo y el acercamiento. Quiero también reconocer que se hacen muchos esfuerzos al respecto, pero quizás no todos los necesarios.

El llamado «terrorismo islámico» no hace sino acentuarnos estas contradicciones crea una gran confusión entre las interpretaciones históricas, los prejuicios, el sectarismo cultural y religioso, los intereses existentes y el miedo. Todo ello nos hace tener una visión comprimida en la que no distinguimos las diversas estancias entre lo árabe, lo islámico, los creyentes, los practicantes, los profundamente religiosos, los fundamentalistas y los violentos. Es como si en un pequeño segmento de nuestra mente tuviésemos comprimidos y confundidos a un español con un cristiano, una persona que va a misa con un beato, un cristiano radical con un facista, un sacerdote con un terrorista. Desde este punto de vista simple (consecuentemente sectario y violento) cualquier signo cultural-religioso puede ser interpretado como peligroso. Nuevamente la ignorancia nos puede jugar una mala pasada. Es muy necesario hacer esfuerzos por ampliar la mirada y la comprensión.

Justamente en este sentido Taysir es un «hombre-puente», con experiencia en diversas realidades sociales y culturales, políglota, sabe escuchar, no se siente poseedor de la «verdad» y es dialogante. Las personas que han realizado estas funciones han sido imprescindibles a lo largo de la historia, ya que han facilitado el contacto entre culturas, por conocer bien diversos ambientes culturales y haber sido capaces de interpretarlos y traducirlos. Saben donde está lo mejor de cada lado, lo disfrutan y lo transmiten, saben, asimismo huir de los peligros de cada lugar y alertan de ello. Corren el riesgo de la incompresión de sus ideas y palabras por un lado y otro, pero son absolutamente necesarios. Para mi imprescindibles.

http://www.freetayseer.com (árabe-inglés)

http://www.alonysolidarity.net (árabe)

http:www.alonysolidarity.monsite.wanadoo.fr (francés)

1 comentario:

frasquito dijo...

Enhorabuena por esta declaración, por lo que supone, por ser una aportación de tanta apertura a Todos los niveles...Frasquito.