Eran las seis de la tarde, ya hacía días que había entrado, el otoño, pero el sol calentaba suavemente. Era una buena ocasión para aprovechar las últimas oportunidades de estar en la rechacha (una palabra andaluza, que significa ‘lugar soleado y al abrigo del viento’ , pero que no esta en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua) que la climatología les da a Victoria y Dolores para ocupar su espacio preciado en la calle.Me quisé hacer una foto con ellas y me pusieron en el centro, sentí cálidamente la mano de Dolores sobre mi hombro. ... Me he traído la miel que me regaló Juanilla, hoy ausente por otros menesteres.
El gato (a la izquierda) esta vez llegó tarde.